El Concejo de Los Angeles ordenó a la procuraduría
municipal que elabore una ordenanza que, si se aprueba en última
instancia, obligará a Wal-Mart y a otras grandes compañías
que quieran abrir supertiendas en Los Angeles a elaborar un informe
demostrando que no perjudicarán a la economía del
área en que quieran establecerse.
"De entrada, es un triunfo para todos nosotros, porque tendremos
capacidad de estudiar el impacto económico que una tienda
como ésas tendrá en nuestra ciudad, y así
es como protegeremos a nuestros residentes", explicó
el concejal Eric Garcetti, coautor con el concejal Ed Reyes de
la moción aprobada.
La ordenanza, sin embargo, deberá ser aprobada durante
el pleno del Concejo de hoy, en lo que será un tramite
meramente burocrático, ya que la moción fue aprobada
de manera abrumadora: 13 votos a favor contra uno en contra, del
concejal Bernard Parks.
"Parece que de lo que se trata es de detener el crecimiento
de Wal-Mart, y no creo que ésa sea la mejor opción,
dado que esa empresa finalmente terminaría yéndose
a otra ciudad, y ello provocaría que nuestro municipio
perdiera impuestos de venta, y empleos para nuestros residentes",
argumentó Parks.
Ese, sin embargo, fue el principal argumento que emplearon los
concejales ayer, al indicar que, debido a los bajos salarios que
paga Wal-Mart, muchos empleados no logran salir adelante sin contar
que muchos otros pequeños negocios, "que sí
pagan bien a sus empleados", terminan cerrando sus tiendas
porque no pueden competir con ellos.
"Yo quiero que nuestros residentes ganen bien, y tengan
una mejor vida, y si vienen tiendas como Wal-Mart a pagar una
miseria, nuestra gente nunca va a poder comprarse una vivienda,
no va a poder enviar a sus hijos a la universidad y eso, a la
larga, va a afectar al municipio", dijo el concejal Dennis
Zine.
Costo al estado
Zine aludía al estudio presentado la semana pasada por
la Universidad de Berkeley que sostiene que los bajos salarios
y los escasos beneficios que Wal-Mart ofrece a sus trabajadores
cuestan a los contribuyentes de California 86 millones de dólares
en asistencia pública.
No obstante, Cynhtia Lin, vocera de Wal-Mart, dijo que eso no
era el caso, puesto que su empresa sí pagaba bien a sus
empleados y que, en realidad, se trataba de una guerra bien montada
por la oposición.
"Se dice que los pequeños negocios que hay en los
alrededores de nuestras tiendas cierran, pero eso no es el caso;
la gente puede manejar por los alrededores de las tiendas Wal-Mart
y ver todos los negocios que existen", dijo Lin.
Según los investigadores de Berkeley, el problema no es
sólo de que los negocios circundantes cierren, sino también
que trabajadores de esa empresa en California -incluyendo los
de la cadena Sam's Club, que le pertenece-, ganan en general 31%
menos que los trabajadores de negocios semejantes, mientras que
el número de sus empleados que reciben beneficios médicos
es 23% menor al de la competencia, agrega el reporte.
"Se trata de un estudio que ni siquiera es académico,
y que para nosotros no tiene ninguna validez, puesto que fue auspiciado
por los sindicatos y, como todo el mundo sabe, los sindicatos
no nos quieren", dijo Lin.
El senador Richard Alarcón también aplaudió
la propuesta ordenanza de Los Angeles y exhortó a otras
ciudades de la región a tomarla como modelo.
El alcalde de Los Angeles, James Hahn, también dio su
apoyo a la ordenanza e indicó que protegería la
salud económica y prosperidad del municipio.
"Debe corresponder a los residentes y a los funcionarios
públicos decidir si la apertura de tiendas como ésas
afectará o no a la economía de nuestra ciudad y,
en consecuencia, a sus residentes", dijo Renata Simril, portavoz
del alcalde.
La normativa, que se espera que sea aprobada y adoptada durante
el pleno del Concejo municipal de hoy, afectará únicamente
a tiendas que ocupen 100 mil pies cuadrados de terreno con 10%
de éste dedicado a la venta de abarrotes, definición
en la que caen las megatiendas proyectadas por la firma. La normativa
fue aprobada por las comisiones de Planificación y Vivienda
y Desarrollo Económico.