Alianza asegura que la oferta de abarrotes saludables hace falta ser ampliada en LA
Róger Lindo, La Opinión
Al mudarse de Echo Park al Este de Los Ángeles, según Yvonne Nieto, una de las cosas más valiosas que perdió fue el acceso a tiendas de abarrotes de calidad.
"Donde solía vivir contaba con un Trader Joe’s, un Vons y un Ralphs a tres o cuatro cuadras de distancia; aquí, en cambio, hay que viajar hasta Pasadena, Eagle Rock o El Sereno para encontrar algo parecido", dijo esta estudiante de último año de la secundaria Lincoln High School, una escuela de la zona abrumadoramente hispana. El otro día, añadió, se encontró con que una de sus amigas sólo se había desayunado con una gaseosa y una bolsa de papitas, lo que ella atribuye a la ausencia de buenas opciones alimenticias en esa área de Los Ángeles.
Daniel Álamo, su profesor de ciencias sociales, ha llegado a la conclusión de que los entornos de la escuela, donde abundan los negocios de pizza y comida chatarra, constitutuyen un "desierto" en lo que concierne a buenos alimentos. Las ventas y las tiendas del área, afirmó, no ofrecen productos que promueven la salud corporal y mental de los estudiantes.
La visita a la escuela Lincoln fue organizada por Alliance for Healthy and Responsible Grocery Stores, un grupo constituido por activistas prolaborales, ministros religiosos, estudiantes y maestros de Los Ángeles que quieren atraer la atención de la clase política y el mundo corporativo hacia lo que según ellos es el abandono en que se encuentran algunas partes de la ciudad, en lo que refiere a oferta de abarrotes. Las grandes tiendas, dicen, no quieren establecerse en partes del Este y el Sur de Los Ángeles, y las pocas que se han establecido, han terminado abandonándolos.
"Queremos mostrar el verdadero impacto humano que tiene la ausencia de la industria de los supermercados en lugares de bajos ingresos como el Este de Los Ángeles", explicó Elliott Petty, director de proyectos de ventas minoristas de la Alianza de Los Ángeles para una Nueva Economía (LAANE).
Pero no es únicamente el aspecto nutricional el que les preocupa, dijo. Tan importante como la oferta de frutas y verduras frescas, agregó, es el hecho que supermercados como Ralphs y Vons proveen trabajos bien pagados que no ofrecen las tiendas o mercaditos de barrio que abundan al otro lado del río o al sur de la autopista 10.
"En Los Ángeles especialmente necesitamos industrias que ofrezcan alternativas de trabajo en áreas económicamente deprimidas", dijo Petty.
Según la alianza, a diferencia de otros sectores como la manufactura, el sector de los abarrotes no puede exportar sus operaciones y puestos de trabajo al extranjero, y a diferencia de otros, prácticamente ha sido inmune a la recesión, lo que es cierto hasta cierto punto.
Dave Heylen, portavoz de la California Growers Association, aseguró que los supermercados, lejos de oponerse a la idea de expandirse en áreas como el Este de Los Ángeles, están trabajando activamente por insertarse en ellas. El problema, dijo, es que no es tan fácil.
Para empezar, mencionó, no es de todos los días encontrar terrenos lo suficientemente adecuados (de cuatro acres para arriba) para cumplir con todos los requerimientos —como espacios de estacionamiento—que requiere un negocio de esa envergadura. El otro factor, continuó, es lo prolijo del proceso de obtención de todos los permisos que se necesitan para montar un supermercado.
"A menudo toma más de dos años tan sólo para completar la gestión. Ese es un gran reto", afirmó.
Fresh & Easy, la división estadounidense de la cadena británica Tesco, arrancó hace dos años con el plan de establecer mil tiendas de dimensiones más manejables (10 mil pies cuadrados) en California, Nevada y Arizona, sólo para ser sofrenada por ahora por la recesión y el alto desempleo que privan en la región. Hasta hoy han sido abiertas 130 tiendas Fresh & Easy en esa región, 17 de ellas en el condado de Los Ángeles.
Brendan Wonnacot, portavoz de esa compañía, sostuvo que ésta no rehúye ninguna área en su plan de expansión. Están en Compton y próximamente abrirán una tienda en el Sur de Los Ángeles, y hay otra planeada para West 52 y South Crenshaw.
"Hemos sido muy directos respecto a nuestro propósito de ubicarnos en todo tipo de vecindarios, por eso estamos abriendo en lugares como el Sur y en Compton", afirmó. La presencia de Fresh & Easy, aseguró, cubre todo el espectro socioeconómico, y la compañía continúa buscando sitios para abrir nuevas tiendas, que se sumarían a las que ya tienen en Pico Rivera, Alhambra, Arcadia, Pasadena Eagle Rock, Norwalk y Van Nuys, entre otras.
Cheryl Resnik, directora de contacto con la comunidad de la división de Bioquinesiología y Terapia Física de la Universidad del Sur de California (USC) considera que si bien una parte de los problemas de nutrición que se advierten en el Este de Los Angeles son atribuibles a malos habitos de alimentación y salud, una buena parte de los problemas de obesidad de sus residentes se explica por la falta de suficientes opciones para adquirir alimentos nutritivos.
Durante su trabajo, Resnik entró en contacto con un grupo de residentes de Ramona Gardens denominado LA Voice Pico, con cuya compiló una lista de los alimentos que se pueden adqurir en el área. El resultado fue que los alimentos adquiridos en las ventas locales eran inferiores en calidad y superiores en costo a los que adquirieron en el Ralphs de Monterrey Park.
Muestra del preocupante nivel de obesidad en el barrio, dijo, es que la su departamento tuvo que adquirir una báscula de 500 libras para la clínica.
"Nos dimos cuenta que teníamos tres niños, debajo de los 15 años, que pasaban de las 250 libras de capacidad de la báscula que teníamos", explicó.